Era conocida la pasión que Barraygochea tenía por los felinos nocturnos. Esa noche, cuentan las malas lenguas, el famoso caudillo estaba realizando uno de sus clásicos zafaris prostibularios. En algún momento de la noche las cosas se tornaron ásperas ("cómo pete de gato", dirán algunos con total justicia). Según comentan testigos, eran las 2.30 de la madrugada del 24 de Julio, cuando Barraygochea ingresó en una whiskeria de la ruta 9, camino a San Nicolás. Luego de tomar su habitual trago de ginebra, pidió una chica y se dirigió a uno de los cuartos que los anfitriones tenían en la parte trasera del antro. Había pasado cosa de una hora, quizás hora y media, cuando unos gritos incomodaron la estadía de otros viciosos. De la nada salió arraygochea agarrandose el pito sangrante, resulta que la tipa era epileptica y le agarró un ataque en plena felatio. El daño parecía irreversible. En una ataque de ira, el impulsivo arraygochea golpeó a la convulsiva prostituta con una silla que se encontraba junto al catre. El gato palmó al toque. Confundido, entre la ira y el dolor peneano, Barraygochea decidió salir del cuarto en busca de uno de sus guardias. Llamada va, llamada viene, alguno de sus decorosos abogados le sugirió fingir el accidente y tirarle unos mangos al fiolo para compensar las perdidas y comprar su silencio. "Te doy diez lucas por la puta y por la silla" dicen que le dijo el caudillo al dueño del local. El fiolo se sintió estafado, pero antes de emitir replica Barraygochea sentenció "acepta... te estoy haciendo precio... no seas boludo que te hacemos boleta, además la tipa era un topo, de seguro te juntaba la mitad de esa guita en lo que le quedaba de vida". No saben si fue esto o el arma que le pusieron en la sien lo que convenció al fiolo, el tema es que el tipo agarró la guita y se calló bien la boca.
Quince minutos después, los guardias de Barraygochea cargaban al gato en el baúl. Lo demás es sabido, gendarmería los paró en el paso de Zarate, y, pasando por alto los intentos de sobornos, descubrieron el cuerpo de la desafortunada golfa.
El caso derivó en escándalo y terminó en un juicio que, como estamos acostumbrados, culminó con la absolución de Barraygochea. "No podemos comprobar con certeza que el Señor Barraygochea haya tenido intención alguna de matar a la zuripanta (...) en virtud de lo dicho por algunos testigos y el aporte de las pericias realizadas, podemos estimar que la golfa cabeceó con deliberación el paragolpe del vehículo en el que iba el Señor Barraygochea y que, luego del fatídico hecho, fue intención del Honorable acusado recoger el cuerpo de la desafortunada para llevarlo, en el baúl de su auto, a un centro de asistencia cercano".
Atrás habían quedado las declaraciones contradictorias, las pruebas innumerables (que incluían su miembro mutilado) y los testimonios de testigos clave que murieron en situaciones dudosas (Carlos Amador Fortuna, 37 años, camionero, se tiró de palomita en un picado y le pegó de frente a un cascote de plomo similar a un proyectil 9 mm; Sandra Villamayor, 29 años, prostituta, amiga de la victima, murió accidentalmente al practicar un nudo de corbata con una soga que pendía del techo del living de su departamento; Ernesto Cordera, 42 años, asiduo visitante de la whiskeria de la ruta 9, muerto tras injerir accidentalmente una pastilla de cianuro que se encontraba entre los manices que venían con una cerveza).
La justicia había dado su sentencia y Barraygochea, con la impunidad que siempre lo caracterizó, caminaba libre por las calles de su ciudad. El caso quedaría atrás y Barraygochea seguiría su ascenso político hasta llegar al Honorable Senado de la Nación.
...cosa de locos.
* Frase popularizada por Raspiche en las reuniones de la Holorable Logia aMazónica del Choripan Cordobé.
*1 Mitología proviene del Argentino "mito" (mentira) y "logía" (algo que todos usan para dar énfasis a lo que precede) y pretende denotar "algo que tiene que ver con las mentiras".





